martes, 5 de abril de 2011

Yo solía tener un diario...

Hace 10 años yo tenía un diario. Comenzó en el 2000 y terminó (o está en pausa indefinida) desde el 2008. He querido retomarlo, pero invariablemente el sueño me ha invadido antes de poder siquiera sacar el cuaderno donde está mi amiga Anne. (Irónicamente, mi diario siempre lo he dedicado a Anne. Nada que ver con anorexia, en realidad hacía referencia a Anne Frank.)
Eso de decir que ya no tengo diario no es del todo cierto. Una parte de él está en este blog. Podría decirse que es una de las partes más sinceras, ya que sólo en este espacio he hablado de mis coqueteos con Ana. 
Otra parte de mi diario está en poder de mi mejor amiga de la prepa. Son cartas que le mandé desde 2008 hasta 2010. Ahora, no sé, como que escribir cartas a mano ya sea para mí o para alguien más me da como flojera. Siento que mis pensamientos fluyen más rápido que mis manos y como si el lapicero fuese un freno para todas las cosas que me gustaría decir. 
Otra parte de mis escritos son ejercicios de "escritura automática". Consiste en tomar un lápiz y una hoja y dejar que fluya la escritura sin pensar de forma estructurada que se quiere escribir. En realidad es un buen ejercicio. A veces he hilado cosas que no pensé tener dentro de mi cabecilla loca.
Me gusta mucho escribir. Escribir lo que sea. Escribir como sea. Releer lo que escribo y recordar la situación que me hizo escribir lo que puse. Ese espíritu ha animado este blog. Me permito ser más sincera aquí ya que en realidad, no he desvelado quién soy en el mundo real. Este es mi otro yo y es la parte separeda de mi personalidad que no debe salir al mundo "real". Me aniquilaría. 
Claro está que si algún conocido mío tropieza con él, puede que se de una ligera idea de quién escribe estas líneas. Hasta el momento no se ha dado el caso.
Ah, señoritas, perdí el hilo de mis propios pensamientos. Me retiro por el momento y me reconectaré luego. Tengo algunos kilos que bajar.
:D

ah, que pequeño es el mundo...