jueves, 2 de marzo de 2017

10 años

Este año cumplo 10 desde que inicié este blog. He andado por varios lados, he conocido mucha gente, he trabajado, estudiado. Ahora vivo con un hombre al que adoro y que me adora.

¿Qué más necesitaría para ser feliz? I am living the fucking dream.

Hoy no me pude levantar temprano para ir a la escuela (estoy en un posgrado). Hoy me tuve que arrastrar hasta el salón de clases y lloré en el pizarrón cuando un profesor me pidió demostrar una explicación. 

¿Qué es lo que está roto dentro de mí?

El hombre que me ama tiene experiencia con estos desórdenes, su ex también los padeció. 

No puedo evitar sentirme gorda y culpable. ¿Cómo he sido incapaz de modificar mi cuerpo en estos 10 años?

He intentado de todo para dejar de sentirme miserable con mi vida. Sin éxito. Cualquiera diría que soy afortunada: viviendo mi vida libre en la ciudad que amo, haciendo algo que había soñado hace mucho y con el hombre que amo.

Pero la ciudad está muy contaminada, tengo demasiada tarea y mi hombre no llega porque está discutiendo con su novia (larga historia). 

Ana, te tengo miedo. Ana, ¿existe alguna posibilidad de que tu y yo volvamos a ser amigas?

Hoy cociné arroz, papas hervidas con perejil y atún.

Y en dos o tres semanas iré al sicólogo por primera vez en toda mi vida. Esto de deprimirse cada mes no es muy saludable que digamos...

Veamos cuándo vuelvo a escribir...

jueves, 19 de diciembre de 2013

Cosas, cosas, muchas cosas.

"Cuando despertó, ya no era humana"

¿Se puede ser tan llorona, cobarde, triste, depresiva? ¿Dónde estuve todo este tiempo?
Una buena parte de mi vida está repartida en testimonios electrónicos donde lo único que veo es una persona amargada, quejumbrosa... me sorprende haber conseguido amigos con ese carácter. Creo que en eso se fue mi adolescencia.
Ahora tengo 23 años. Sí, la querida Mía me ayuda a "sublimar el estrés por medio de una eliminación violenta (o expulsión violenta) de las cosas que me molestan" jajaja

Pero ya no. No soy esa llorona quejosa. Será que el haberme graduado y tener un trabajo me han dado seguridad. O tal vez sólo sea el sello de la madurez. No lo sé.

Repaso algunas cosas de mi vida, de este año y en general. Creo que el sello de 2013 fue aprendizaje. Aprender a vivir en el mundo real fuera de la esfera ñoña-académica. Al parecer, vivir de forma correcta en el mundo implica ser capaz de pararse frente a un auditorio, contar mentiras y convencerlos de ellas.

Encuentro en mis devaneos por algunos lados frases que escribí, incluyendo el deseo de mi madre en mi cada vez más lejano décimo cumpleaños, donde me deseaba que la década de los 10 a los 19 fuera la mejor de mi vida. No niego nada, pero creo que fue todo menos "lo mejor". Tengo más esperanza en mis veintes. Vivo el sueño adolescente, vivo por mi cuenta, puedo pagar mi alcohol (jajaja, solo una vez al mes), conozco gente e incluso me doy el lujo de rechazar zorras. (Zorra, dicese de la persona que ofrece sus servicios y/o favores a cualquier persona que se le acerque. Aplica para género masculino y femenino).

En resumen, creo que he dejado de ser una llorica.

Bienvenida al mundo real. 
Los veintes, esa bella etapa donde te avergüenzas de lo dicho/hecho en la década anterior.

De las cosas que no lamento: mi viaje con Ana. Ahora hasta me empiezan a decir "delgada" Y ya no restrinjo tanto. La vida laboral te mantiene activo jeje.

Y ahi seguimos. Ya voy para 7 años en este bonito mundillo (de forma esporádica, pero ahí ando).

Y ahí seguimos. Que siga la mata dando.


sábado, 27 de abril de 2013

A que cosas...

Dios, que extraños días. Olvidé cómo entrar a esta cuenta de correo... hasta hoy se me iluminó la cabeza.  Pero mejor haré un recuento, para ordenar mejor mis ideas y contarles (si alguien sigue pasando por acá) que ha pasado conmigo:

-Estoy a punto de graduarme (a menos de un mes).
-Peso entre 56 y 57 kilos. (no me he pesado exactamente, pero si he bajado de peso y de medidas... un poco :D).
-Mi padre reapareció ¬¬. 
-El tipo de mis pesares de 2010... me besó. O lo besé. No sé, fue raro...

Y ese es el tema que me trae de vuelta. En realidad he vuelto a buscar a Ana desde febrero y ella, me ha sostenido estos días. Ya saben, pasan cosas y a veces ella se vuelve el único pilar en que podemos confiar. Mi historia no es ejemplar, subo y bajo en una evidente falta de respeto a mi cuerpo y a lo que he logrado. Ana era mi único apoyo estos días hasta que...

Bien. Mi crush de 2010, al que le lloré, le dejé de hablar, regresé a hablarle y pude tratar como amigo... de repente me comenzó a abrazar de forma un poco mas que amistosa. Y en esta semana, fui a su casa como de costumbre (si, yo solita me fui a meter por allá) y me abrazó como siempre. Pero esta vez fue diferente, acabamos enredados de alguna forma extraña de tal suerte que pude besarlo. Fue... raro. No sé, en realidad no voy apuntando al noviazgo ni nada de eso. Mas bien, una especie de free. Y si lo dejé hacer fue porque bueno, es una mezcla de curiosidad con ganas de besarlo (el segundo hombre que beso en 5 años o.o ) y... no sé. Mañana lo veré de nuevo...

Ah mi cuerpo me acompleja. Aún estoy lejos de ser la talla cero que querría. Aún tengo panza y zonas grasas que detesto. Pero no dejo de comer.. bueno si, pero el lunes pasado tuve la oportunidad de atascarme de comida de forma asquerosa y... lo hice. Sonará a pretexto pero fue imposible usar a Mía, con la horda de gente que entraba y salía del baño. Y ahora sufro las consecuencias. :/  Gorda cabeza de vaca. Así te graduarás.

Pero no, mi reto es llegar a mis "24 delgados años". Que me conozcan como "la flaca". Por eso no me dejo vencer. Sé que puedo lograr mi meta (45 kilos). A pesar de todo a lo largo de todos estos años he logrado bajar cada vez un poco más. Si mantengo el esfuerzo y evito los errores pasados, estoy segura que podré lograrlo.

Un abrazo y un beso princesas. Las sigo leyendo y espero sus comentarios por acá.

Porque nada sabe tan rico como ser delgada. :D


Y prometo publicar mas seguido. Al menos ya recordé como entrar al blog.

lunes, 7 de noviembre de 2011

No sé...

No sé a que otro lugar puedo correr a llorar. No sé. Es todo tan extraño. Temo que en realidad parte de mi gran seudodrama personal reprimido se debe a que tengo 21 años y llevo tres años sin besar a alguien. Tal vez el juego de hormonas que debería estar usando para atraer al hombre de mi vida cuelga de mi tiroides y trata de rodear mi cuello para estrangularme...
No sé, siento que de nuevo las cosas me desbordan. Que de repente todo pierde el sentido y solo quedo yo con ganas de tumbarme en algún lugar acojinado con un par de libros al alcance de la mano y dejarme languidecer hasta morir. O hasta que llegue ese ser que me permita descargar todas las emociones fúricas que me inspira el hato de hormonas que me hace sentir tan mal. Estoy segura que el asunto va por ahí. No es normal que esté pensando en besar a cuanto hombre se me acerca a menos de 1 metro, no es normal que recuerde de forma obsesiva al único que se atrevió a besarme y que después ahuyenté de mis recuerdos y de mi vida. Estoy segura de eso, mis hormonas me están matando la vida.

martes, 25 de octubre de 2011

Soy un asco de persona

Una vergüenza para la naturaleza.
Una bola de grasa envuelta en ropa XL que pensé que podría abandonar para siempre.
La Reina Ana vomita cuando me ve. 
Quisiera vomitar cuando veo los (5,6?) kilos que he subido desde el verano.
Soy un asco.
Y no dejo de comer con el pretexto de que tengo que estar en mis 5 sentidos para poder sobrevivir a este semestre.
Y no hago ejercicio porque no tengo tiempo, ya que me lo consume el semestre.
Y no voy caminando de aquí allá porque no tengo zapatos adecuados.
Y no voy en bicicleta porque se rompió la cadena.
Cada mañana me levanto con la esperanza de que mi báscula me dia que soy una mejor persona.
Pero entre ella y la cinta de medir me dicen que sigo siendo un porquería.
¬¬
Asco.
Cuando mi familia me vea dirá "oh, mira, la gorda ñoña regresó".
Y acabo de devorar un pan de dulce y traigo comida que seguro comeré porque no quiero andar medio perdida este día, tengo muchas cosas que hacer.
Miseria.
Asi defino mi vida con Ana.
Perdón Ana, sé que la gente como yo te hace vomitar. 
Perdón.

domingo, 12 de junio de 2011

Ay

No sé. Todo el mundo a mi alrededor consigue amores. Mi madre, mis amigas, gente que sigo en sus blogs... ¿y yo? La menesterosa de amor por siempre. 
Cometí una tontería típica de la gente que no sabe tratar al resto de la gente. Di tantas señales por msn y fb de que el niño que me gustaba me gustaba que él terminó por darse cuenta. Y, sólo me contestó un "no se que decir". Lo que suena a, "usted disculpe, yo le llamo." Pasé dos días perdida en un lugar muy extraño entre mi cerebro y el mundo exterior. Intenté disimular la frustración activando mi lado ñoño al 30000%. Pero no funcionó. Y, un día cualquiera, platiqué con este chico (porque seguimos siendo amigos). Y le conté todo lo que me pasaba por la cabeza. Llegamos a la conclusión de que mi problema con la gente está fundamentado en una gran inseguridad y baja autoestima. Me dio varios consejos generales, ser más optimista, sonreír más, no tenerle miedo al rechazo. Me dijo que tal vez me aferraba a algo equivocado, que me aferro a no ser lastimada, pero que eso es algo inevitable. Que es parte de la vida y que no puedo vivir aislada con tal de evitar el daño. Que para mejorar mi estado de ánimo, es bueno pararme frente al espejo y decirme algo que me anime (no lo que hago siempre, al decirme gorda o idiota o algo similar :/ ) Que a él le intriga saber cómo encontraré a mi príncipe azul si siempre me dedico a repelerlos. Que con mi actitud, sólo podría enamorarse de mí alguien masoquista. Que necesito sonreír más. Que en vez de acosar gente por face, me acerque de forma personal a la persona que me gusta. Que no pierdo nada.
Sólo querría saber si eso de acercarme a la persona que me gusta lo incluía a él. No lo sé.
Al menos esa plática logró mejorar mi ánimo. 
Con tal de hacerle entender la situación retorcida de mi mentecilla enferma, le conté el asuntillo que traigo con la comida. No importa, en verdad, porque a toda la gente le entra por un oído y le sale por el otro. Incluso mi propia madre, que ya ha tenido sus sospechas, no ha concretado nada. Creo que prefieren no pensar en el asunto.
Y ahora, no sé que hacer. Sé que no le gusto. No sé si podría llegar a gustarle. En  verdad no lo sé. No soy su tipo (creo) O tal vez, si me lo propusiera, podría conquistarlo. O tal vez mejorar mi autoestima me haría creer que soy capaz de conquistarlo. Y tal vez lo lograría. Pero, no sé como empezar. Tal vez le haga caso e intente sonreír más. Tal vez deje de repetirme cada mañana cuando despierto la eterna cantaleta "gorda inútil, gorda inútil, a 53 kg nunca llegarás. ¬¬ ni soñar con 50 kg, ni con 40..."
Quiero que se conecte. El viernes fuimos al cine con unos amigos. Y no hablamos mucho. Me senté junto a él, pero soy incapaz de tocarlo. Y al despedirnos, noté (o me pareció) que me abrazó con un poco más de fuerza de lo acostumbrado. Y lo abracé igual. Pero no sé nada.
¿Era un abrazo de apoyo moral? ¿Como diciendome que está conmigo y que apoya el camino de mi recuperación emocional? No lo sé.
Quiero verlo, platicar con él. Que se conecte justo en este instante...
Sólo que cuando lo haga, no sabré que hacer con él...
Ay, para variar, nunca llego a nada...
Necesito un cambio de actitud.
Y menos calorías.
ffff


martes, 5 de abril de 2011

Yo solía tener un diario...

Hace 10 años yo tenía un diario. Comenzó en el 2000 y terminó (o está en pausa indefinida) desde el 2008. He querido retomarlo, pero invariablemente el sueño me ha invadido antes de poder siquiera sacar el cuaderno donde está mi amiga Anne. (Irónicamente, mi diario siempre lo he dedicado a Anne. Nada que ver con anorexia, en realidad hacía referencia a Anne Frank.)
Eso de decir que ya no tengo diario no es del todo cierto. Una parte de él está en este blog. Podría decirse que es una de las partes más sinceras, ya que sólo en este espacio he hablado de mis coqueteos con Ana. 
Otra parte de mi diario está en poder de mi mejor amiga de la prepa. Son cartas que le mandé desde 2008 hasta 2010. Ahora, no sé, como que escribir cartas a mano ya sea para mí o para alguien más me da como flojera. Siento que mis pensamientos fluyen más rápido que mis manos y como si el lapicero fuese un freno para todas las cosas que me gustaría decir. 
Otra parte de mis escritos son ejercicios de "escritura automática". Consiste en tomar un lápiz y una hoja y dejar que fluya la escritura sin pensar de forma estructurada que se quiere escribir. En realidad es un buen ejercicio. A veces he hilado cosas que no pensé tener dentro de mi cabecilla loca.
Me gusta mucho escribir. Escribir lo que sea. Escribir como sea. Releer lo que escribo y recordar la situación que me hizo escribir lo que puse. Ese espíritu ha animado este blog. Me permito ser más sincera aquí ya que en realidad, no he desvelado quién soy en el mundo real. Este es mi otro yo y es la parte separeda de mi personalidad que no debe salir al mundo "real". Me aniquilaría. 
Claro está que si algún conocido mío tropieza con él, puede que se de una ligera idea de quién escribe estas líneas. Hasta el momento no se ha dado el caso.
Ah, señoritas, perdí el hilo de mis propios pensamientos. Me retiro por el momento y me reconectaré luego. Tengo algunos kilos que bajar.
:D

ah, que pequeño es el mundo...